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Una
Observación Mortal |
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Caminando por una calle de la populosa ciudad de Buffalo estado de Nueva York, al dentista Albert Southwick le toco vivir una desafortunada experiencia. Fue testigo de la muerte instantánea de un hombre al tocar los terminales de un generador eléctrico de corriente alterna. Corría el año 1881 y probablemente el Dr. Southwick nunca se imaginó que dicha observación desencadenaría una serie de eventos que terminarían con la creación de un método de ajusticiamiento como la silla eléctrica y una guerra comercial.
El episodio dejó totalmente pasmado al dentista y como la muerte fue tan rápida supuso que también había sido indolora. Preocupado por evitar el dolor en la muerte de animales se lo propone como método a la Sociedad para la Prevención de la Crueldad con los Animales, ya que pensaba que de está manera podrían tener una muerte más humana. El Dr. Southwick le comenta su experiencia a un amigo, el senador David McMillan, quien a su vez hace referencia del hecho al gobernador de Nueva York, David B. Hill. Por aquella época se estaba discutiendo que la horca como forma de ejecución era un método retrogrado, legado de la edad media y que se debería reemplazar por un sistema más humano.
Es así que se crea una comisión en el Congreso para discutir esta nueva forma de ejecutar la pena capital, y nace un nuevo concepto la "electrocución" que deriva de la conjunción de las palabras inglesas electricity (electricidad) y execution (ejecutar).
Mientras esto sucedía estaba aconteciendo por la época la conocida "Guerra de las Corrientes". Una disputa millonaria sobre que sistema de energía utilizar para abastecer las ciudades. Dos conceptos estaban enfrentados el de Tomas Alva Edison, quien proponía la corriente contínua y el sistema del ingeniero George Westinghouse propulsor de la corriente alterna.
Edison enterado del episodio del Dr. Southwick comienza una campaña de desprestigio contra el sistema de Westinghouse, sosteniendo que la corriente alterna era sumamente peligrosa y para demostrarlo contrata al ingeniero Harold P. Brown. El cual diseña una pequeña silla eléctrica que funcionaba con corriente alterna. Para demostrar la peligrosidad del tipo de corriente utilizada recorría ciudades presentando un terrible espectáculo: la ejecución de todo tipo de animales.
Mientras tanto después de largos debates se aprueba en 1888, que la horca debe ser reemplazada por la electrocución. Así se oficializa el uso de la silla eléctrica como instrumento de aplicación de la pena capital.
Por recomendación de Edison se elige la corriente alterna para la aplicación en la silla. Westinghouse se opone ya que no deseaba que su sistema quedara asociado con la muerte. Pero Harold Brown se encarga de proveer a las sillas de generadores de corriente alterna ya que Westinghouse se negaba a proveerlos.
La primera ejecución se realiza el 29 de Marzo de 1889. A pesar de toda la campaña de desprestigio realizada, Edison no pudo evitar que al final la corriente alterna se impusierá para abastecer de energía a las ciudades, ya que era más eficiente y permitía llevar valores de gran voltaje a lo largo de grandes distancias.
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